Hay que prepararse para el tiempo que viene, porque el frío acabará llegando antes o después y las cremas calentitas nos ayudarán a superarlo.
Cuando hago el caldo siempre añado bastantes garbanzos que luego congelo y tengo para otras recetas.
También tenía sopa de almendras ecológica hecha con aceite de oliva virgen extra en brick, así nos aseguramos un plato de calidad hecho en un momento.
Para acompañar hay muchas opciones, desde los típicos tostones de pan frito, unas almendras tostadas, pero siempre algo crujiente para dar contraste de textura. He probado estas cintas de patata de Sarriegui, como ellos indican, la guarnición perfecta. No son las típicas patatas paja, estas son planas y muy sabrosas, se fríen en una mezcla de aceite de oliva virgen extra y aceite de girasol. El objetivo de esta empresa es emplear una materia prima de gran calidad para obtener un producto excelente, se elaboran de forma artesanal. Su sabor totalmente natural me recuerda a las que antes se hacían en las churrerías, un sabor que no se olvida.
Estas cintas de patata hace pocos días han sido distinguidas con una estrella en los Great Taste Awards 2013, por su versatilidad.
INGREDIENTES:
- garbanzos cocidos
- sopa de almendras ecológica Amandín
- 1/2 cebolla pequeña
- aceite de oliva virgen extra
- cintas de patata Sarriegui
PREPARACIÓN:
Pelamos la cebolla y la cortamos en trocitos. La sofreímos en un poco de aceite, cuando esté tierna añadimos los garbanzos y removemos unos minutos.
Ponemos en un bol y trituramos añadiendo la sopa de almendras hasta obtener la crema a nuestro gusto, más o menos espesa.
Calentamos todo junto. Probamos de sal y si es necesario añadimos una poca.
Ponemos las cintas de patata por encima en el momento que vayamos a comer para que no se reblandezcan.
Otra manera de comer legumbres tan sanas y necesarias.

