De aquí a unos días estaremos en Semana Santa, mucha gente por devoción o tradición no come carne. El bacalao es un ingrediente muy típico en estos días, claro que antiguamente era un pescado barato y ahora su precio está por las nubes, como el de tantos otros alimentos. Seáis creyentes o no esta es una receta muy rica para cualquier época del año.
La receta es de Nandu Jubany, un excelente cocinero con una estrella Michelin que no duda en enseñarnos sus recetas, tal como hizo en la época de la pandemia. Esta receta le trae grandes recuerdos ya que se la hacía su tía Mercè.
INGREDIENTES: (2 personas)
- 2 lomos de bacalao desalado
- 3 huevos cocidos
- 75 grs. de cebolla
- pimiento rojo asado
- harina
- 2 ajos
- aceite de oliva virgen extra
- 250 grs. de sofrito de tomate
- pimentón dulce y picante
- perejil
- pimienta negra molida
- vino blanco
- pasa y piñones (opcional)
PREPARACIÓN:
Enharinar ligeramente el bacalao y freírlo ligeramente en una sartén con aceite, primero con la piel hacia arriba, darle la vuelta. No cocinarlo demasiado para que no quede seco. Sacar de la sartén y reservar.
En el mismo aceite sofreímos la cebolla y uno de los ajos, pelados y troceados, cuando empiece a dorarse añadimos el pimentón, removemos y vertemos un buen chorro de vino. Dejamos evaporar.
Agregamos el sofrito de tomate y cocinamos durante 5 o 6 minutos. Echamos las pasas y los piñones y espolvoreamos un poco de pimienta.
Ponemos el bacalao en una fuente para horno, a su alrededor colocamos los huevos cocidos pelados y partidos por la mitad. Cubrimos con la salsa de tomate y encima el pimiento asado cortado en tiras, el otro ajo pelado y troceado y el perejil limpio y troceado. Probad de sal por si la necesita.
Cocinamos en el horno precalentado a 200º y con el gratinador encendido unos 5 o 6 minutos.
Podemos prepararlo el día antes y hornear antes de comer que aún está más rico.
Os recomiendo que probéis esta receta porque es exquisita.
Buen provecho!