No sé qué os sugerirá el título de este plato, para empezar os digo que es una receta de aprovechamiento. Tenía en la nevera un poquito de chorizo, otro poquito de jamón y también de queso. Mi primer pensamiento fue hacer unas croquetas, pero al ponerme manos a la obra se me ocurrió que haciendo la bechamel más clarita tendría una sabrosa salsa para un plato de pasta, al fin y al cabo ya tenía croquetas en el congelador que están riquísimas, pero los fritos hay que comerlos con moderación. Quedaron unos macarrones riquísimos.
INGREDIENTES: (2 personas)
- 50 grs. de jamón ibérico, chorizo ibérico y queso manchego curado
- aceite de oliva virgen extra
- 1½ cucharadas de harina
- 150 ml. de leche
- un poquito de cebolla
- 150 grs. de macarrones
- sal
PREPARACIÓN:
Pelamos un trozo de cebolla y lo cortamos en trozos pequeñitos.
En un cazo con aceite en la base sofreímos la cebolla unos minutos para que se ablande, a fuego no muy alto para que no se queme.
Agregamos la harina y removemos unos minutos para que se le quite el sabor a harina cruda. Vertemos la leche poco a poco hasta que quede una salsa ligeramente espesa, si queda muy espesa echamos más leche. Añadimos el jamón, el chorizo y el queso cortados en trozos pequeños. No necesita sal ya que el embutido y el queso la aportan.
Cocemos la pasta en abundante agua con un poco de sal y escurrimos.
Mezclamos la bechamel con la pasta y podemos comerlo tal cual o gratinar durante unos minutos.
Buen provecho!!